domingo 22 de junio de 2008

La ofensiva militar que se hizo para "negociar" y no para derrotar al enemigo del pueblo salvadoreño

Comunicado del Frente Farabundo Marti de Liberación Nacional[FMLN]
sobre la ofensiva del 11 de Noviembre 1989

El 11 de Noviembre 1989 el Frente Farabundo Marti de Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador lanzo la mayor ofensiva militar urbana concentrando hasta un 70% de su fuerza militar en la capital San Salvador y ciudades adyacentes. Las acciones se iniciaron a las 7:00 de la noche en la mencionada fecha y a solo cinco minutos desde el inicio de la campaña militar, ya sé sabia en el ámbito nacional e internacional sobre la ofensiva de considerable envergadura, que demostró la capacidad inequívoca y real del FMLN para derrotar a las fuerzas armadas del gobierno patrocinadas por el imperialismo. La campaña denominada "hasta el tope" llego hasta los lugares más exclusivos de la capital salvadoreña, en donde por un periodo de dos semanas, hubo gruesos combates entre las fuerzas armadas del gobierno títere y el FMLN habiendo quedado muy claro la capacidad combativa guerrillera del Frente. El ejercito, en demostración de una clara frustración y desesperación, cometió crueles y brutales masacres de gente inocente en diferentes barrios al rededor de la Capital; el bombardeo indiscriminado por la aviación y el cobarde asesinato de seis sacerdotes en la Universidad Centro Americana (UCA) fueron actos genocidas que conmovieron al mundo y al mismo tiempo, pusieron enorme presión al gobierno títere para que negociara el fin de la guerra. Ante la realidad que el gobierno títere y el imperialismo como su patrocinador no podían ocultar, el gobierno de Alfredo Cristiani se vio obligado a entrar en conversaciones serias con la Comandancia del FMLN y las negociaciones bajo la mediación de la Organización de Naciones Unidas (ONU) culminaron en los acuerdos de paz del 16 de Enero 1992 en Chapultepec, Méjico.

El enemigo sabia acerca de la gran ofensiva guerrillera

El gobierno de El Salvador y sus fuerzas armadas sabían con anticipación que venia una ofensiva militar guerrillera de gran envergadura, lo cual les dio espacio para tomar algunas medidas para tratar de impedirla, neutralizarla o derrotarla pero todo lo que hizo fracaso. El alto mando de las fuerzas armadas trazo un plan que incluía lo siguiente:

1) Impedir la concentración de fuerzas militares guerrilleras y su desplazamiento hacia zonas periféricas para evitar que se acercaran a la Capital. Tomaron medidas como en el caso de Chalatenango y Guazapa enviando fuerzas a diferentes zonas de la periferia capitalina, pero los guerrilleros burlaron la estrategia del enemigo y lograron penetrar San Salvador.

2) Detectar las organizaciones populares y atacarlas para provocar la desorganización de nuestras fuerzas pero esto tampoco les funciono. Bombardearon Guazapa, Radiola y San Martín indiscriminadamente pero no lograron impedir nuestra penetración de la Capital en forma efectiva. También, él ejercito concentro el batallón Atlacatl y Belloso, paracaidistas, los cuerpos represivos de la Policía de Hacienda, la Guardia Nacional, la Policía Nacional y hasta la primera brigada de infantería del ejercito, en un inútil afán de querer impedir la penetración guerrillera de la Capital. Nada les funciono.

3) El plan del enemigo estaba fundado en desalojar a la guerrilla, el cual nosotros utilizamos para profundizar su debilitamiento y fuerte desangramiento en niveles altos y en un periodo de tiempo relativamente corto. El plan del enemigo fue irreversiblemente derrotado y el FMLN entro en San Salvador con contundencia. Esta espectacular acción de la guerrilla marco la diferencia con lo anterior en términos políticos y militares.

Una experiencia previa

En dos ocasiones anteriores durante la guerra las operaciones de guerrilla urbana habían sido para nosotros un problema relacionado con la falta de conocimiento y experiencia. En 1983 cuando comenzamos a operar en pequeñas ciudades, nuestras fuerzas fueron desangradas porque avanzaban por calles pavimentadas tratando de cubrirse del fuego enemigo detrás de postes del alumbrado eléctrico, gradas, carros y en otros lugares que nos hacían vulnerables a la persecución del enemigo para eliminarnos. Esta experiencia nos obligo a aprender diferentes tácticas que desconocíamos y a entender que hay una gran diferencia entre la guerrilla rural y la urbana.

Antes del combate

En Ciudad Delgado y otros lugares alrededor de San Salvador, escalonamos el esfuerzo combinando los combatientes rurales a la fuerza militar urbana y a las columnas guerrilleras que ya habían estado operando en la ciudad. Esta táctica resulto ser efectiva en la práctica. Decidimos destinar a la fuerza especial que se acerco desde el día anterior y los compañeros pasaron escondidos en los barrancos de Ciudad Delgado. Estos combatientes trajeron armas que les fueron entregadas a los comandos urbanos para su adiestramiento en el arte de guerrilla urbana. En la madrugada llegamos a Ciudad Delgado procedentes de Guazapa y entramos directamente a las líneas de fuego a fortalecer el dispositivo que los/as compañeros / as ya habían consolidado.

El combate urbano es diferente al rural

Hay que admitir que durante las primeras horas y días de combate en San Salvador fue un proceso para superar problemas de traslado del área rural al área urbana. El mayor numero de bajas en nuestras filas se produjo justamente durante los primeros días de combate urbano, el cual fue un periodo de prueba que causo la perdida de valiosos combatientes debido al desconocimiento y experiencia en operaciones urbanas. Descubrimos que en áreas urbanas el combate con el enemigo es siempre muy de cerca que en situaciones rurales debido a su misma naturaleza, si lo que se busca es avanzar la campaña política-militar del proceso. El combate urbano ofrece favorables opciones de lucha que no están disponibles en el ámbito rural, en particular, lo referente a la posibilidad de atacar directamente a la clase privilegiada en su propio seno utilizando diferentes métodos que pueden ser devastadores si son aplicados con conocimiento. En el caso de El Salvador, un proceso político-militar de liberación sin un proyecto que incluya una amplia actividad guerrillera en San Salvador no estaría completo. Desde un punto de vista táctico, San Salvador es una Ciudad con ventajosas condiciones para el desarrollo y actividad guerrillera, debido a la diversidad de comunidades populares alrededor del centro de gobierno en conjunto, las numerosas vías de acceso y la abundante población de clase popular que es clave para todo lo relacionado con la información e inteligencia, dos elementos imprescindibles para la guerrilla urbana. Sin embargo, aun con toda la importancia que tiene el establecimiento de la guerrilla en la gran ciudad, no se debe olvidar que la razón de ser de la guerrilla rural y la urbana es la misma, lo cual exige una continua colaboración hasta la victoria de la revolución.

La marcha hacia la Colonia Escalón

El movimiento inicial hacia la Colonia Escalón fue diseñado sobre la base del control militar que el FMLN tenia en Mejicanos, Cuscatancingo, Ayutuxtepeque y Zacamil. Un día domingo por la noche caminamos por los barrancos linderos a la Carretera Troncal del Norte hasta Mariona. Nuestro plan era burlar los retenes del enemigo y lo logramos. Llegamos a la zona del volcán de San Salvador a través de San Roque durante la madrugada. Nos detuvimos a buscar comida y estudiar el resto del plan antes de desplazarnos hacia la Colonia Escalón. Dos compañeros fueron a caminar por toda el área para confirmar que su reconocimiento coincidiera con nuestros planes. Regresaron con importante información. La marcha hacia la Colonia Escalón tuvo un impresionante grado de audacia y arrojo por compañeros decididos que avanzaban como tigres que caminaban con gran firmeza aun en terrenos desconocidos, sin conocer la posición del enemigo hasta llegar a la Colonia Escalón.

El enemigo se defiende

En cuanto a la organización de defensa del enemigo, montaron un dispositivo con cuerpos policiales y la primera brigada que cuidaban las casas de los ricos en la Colonia Escalon. Después de una semana el dispositivo se asentó. Cuando nosotros entramos activaron el dispositivo y combatimos hasta lograr entrar lo que causo que el dispositivo se fuera rompiendo. Otra estructura del enemigo estaba formada por batallones elites que eran heli-transportados hasta el picacho del volcán con la idea de empujarnos desde arriba hacia abajo, mientras el dispositivo de abajo trataba de empujarnos hacia arriba. Entre otros combates de importancia, este en particular, demostró la superioridad y capacidad combativa del FMLN al haber derrotado la estrategia del enemigo en forma espectacular. No seria exagerar declarar que esta batalla decidió el futuro no solo de la presencia guerrillera en la Colonia Escalón, sino también el futuro del proceso en conjunto. Después de la toma de la exclusiva Colonia Escalón en el corazón de San Salvador, el balance de la realidad política y militar entre el FMLN y el gobierno títere de El Salvador, fue seriamente inclinado con un peso considerable a favor de la guerrilla. Fue esa acción que alerto al gobierno y al imperialismo sobre una real posibilidad de que el FMLN, tomara el gobierno por la vía armada si las campañas militares de la guerrilla continuaban en todo el país con éxito. Quedo claro pues que el FMLN estaba en capacidad de derrotar al ejército y que la próxima medida para salvar el sistema capitalista en El Salvador, era la invasión directa con tropas estadounidenses.

La guerra popular llega al corazón del enemigo

La marcha hacia la Colonia Escalón se planifico con la proyección general de desestabilización de toda la conducción política y militar del enemigo. Se concibió y planifico en función de buscar la desconcertacion de la cabeza enemiga para estimular y probar al mismo tiempo, él animo de las masas entre las cuales ya había un sentimiento de que la guerra se debería llevar a las áreas privilegiadas del país.

En vista de los hechos, nosotros apreciamos que después de ocho días de sangrientos combates y continuas derrotas, desconcierto, desorganización y esfuerzo para tratar de reponerse de nuestra contundente ofensiva, el enemigo trato de recomponer sus fuerzas al sentirse seriamente amenazado y ver muy de cerca su derrota como ejercito. Nosotros podíamos ver que había una seria desorganización y desconcierto en las filas del enemigo, aun con una considerable cantidad de unidades militares en casi toda la Capital. Con el traslado de la guerra popular al corazón de la clase privilegiada, la desestabilización de la cabeza enemiga había llegando y comenzó la desbandada de los privilegiados; la gente salía corriendo de la lujosa Colonia Escalón, metían maletas en sus carros y lloraban por los bienes materiales que tenían que abandonar por el temor de no dormir en sus residencias, debido a nuestros ataques nocturnos en diferentes partes del área.

El enemigo vio muy de cerca su derrota militar

La incursión del FMLN en la Colonia Escalón, constituyo un momento sumamente critico para el gobierno y el imperialismo porque no fue una acción aislada, sino parte del conjunto de un movimiento más amplio con otras direcciones de ataque, que cubrían la zona desde la Colonia Sultana hasta Montserrat y el Estadio Cuscatlan que es un área de considerable extensión. Es una zona importante desde un punto de vista militar con acceso al área del Estado Mayor y a la Colonia Manuel José Arce que es exclusiva de militares privilegiados. El movimiento incluía también el área de la Autopista Sur y otras adyacentes de importancia política, económica y militar, en donde ya había presencia considerable de combatientes del FMLN en la Torre "Democracia" que esta justamente atrás del Estado Mayor.

La exitosa acción en la Colonia Escalón que también abarco la Colonia San Benito y el sur poniente de San Salvador, configuro junto con el accionar militar del FMLN en otras partes de la Capital y en las áreas rurales del país, un cuadro de mucho peligro para el gobierno y sus fuerzas armadas que veían muy de cerca su derrota militar sin poder evitarlo. Quedo ampliamente demostrado que el FMLN tenia capacidad militar para derrotar al ejercito del gobierno salvadoreño.