"La predicación que no denuncia el pecado no es predicación del Evangelio de Jesús..."
Monseñor Oscar Arnulfo Romero de El Salvador
El Papa Juan Pablo II, la madre Teresa y la sobreproducción de santos
No es fácil ser santo en este pecaminoso mundo. Pero esta opinión no fue compartida por el Papa Juan Pablo II (Karol Wojtyla) quien durante su mandato fabrico nada menos que 474 santos durante su estancia en el Vaticano. No puede haber quejas de su nivel de productividad pues se convertio en un gran entusiasta líder de mercado en la empresa de manufacturar santos. Para situar esta conquista en su contexto, el Papa Juan Pablo II creo más santos que todos sus predecesores juntos en un transcurso de tiempo que supera los dos mil años y a pesar de su avanzada edad y delicado estado de salud en el que se encontraba, no dejo de trabajar duro en la producción de santos. ¿Cuál es el secreto de la impresionante plusmarca de productividad del Papa Juan Pablo II? En realidad no es un secreto. El Papa simplemente aplico el viejo y probado método de la industria capitalista de aceleración de ritmos y niveles de producción. En otras épocas y antes que las personas oyeran algo relacionado con la productividad, el tiempo y el movimiento se tardaban bastante en hacer realidad las cosas. Tomemos por ejemplo el caso de Juana de Arco quien tuvo que esperar seiscientos (600) años para su santidad mientras que la madre Teresa sólo tuvo que esperar seis. Esto significa un aumento de productividad del 10 mil por ciento respecto al antiguo sistema. ¿Qué más se puede pedir? La razón principal para que estas cosas requirieran tanto tiempo es que para cualificar la promoción al reino de los cielos hay que cumplir varias condiciones rigurosas. En primer lugar, hay que tener una buena historia capaz de hacer que las personas se sienten y presten atención; en segundo lugar (y aquí está la pega) hay que tener un "milagro" probado y por último, pero no menos importante, contar con el apoyo del Papa.
En remotos días cuando el ritmo de la vida era más lento y las personas no habían oído hablar sobre la productividad, los Papas tardaban bastante en elevar personas a la santidad; los métodos de producción no eran aerodinámicos, había mucha burocracia con papeleo, todo tipo de pruebas innecesarias y entrevistas para saber si los milagros satisfacían al Vaticano o no y era un desincentivo serio para la empresa lo que explica por qué solo había pocos aspirantes prometedores. Después llega Karol Wojtyla, ese tipo de Papa profundamente moderno, dinámico, con sentido de los negocios y completamente a tono con la actual empresa cultural.
Dejando a un lado todo el papeleo y la burocracia liberaliza y abre la empresa, los milagros se aprueban al por mayor y el número de santos aumenta a saltos agigantados. Los escépticos y negativos estában de capa caída.
La madre Teresa de Calcuta era un alma gemela del ocupante del Vaticano. Ambos procedían de Europa del Este (el Papa era polaco y la madre Teresa era albanesa); ambos fervientes contra-revolucionarios, con estrechas relaciones en círculos políticos de Washington y defensores de los sectores más conservadores y reaccionarios de la iglesia católica que se oponen fanáticamente al control de la natalidad y al aborto. La madre Teresa solía decir: "¿Si una madre puede asesinar a su propio hijo en su vientre qué le impedirá matar a otra persona?" Esta aspirante a santa no decía que actualmente en la India millones de niños y niñas nacen destinados/as directamente a una vida de miseria, ignorancia, hambre, enfermedad y pobreza que les condena a una muerte prematura. Esto también es asesinato, un terrible homicidio perpetrado por el sistema capitalista que ella y su amigo Karol Wojtyla siempre defendieron lealmente. El aborto no sería necesario si se pusiese fin a las condiciones sociales que provocan la pobreza y el hambre entre las masas. Tampoco sería necesario el aborto si estuviesen disponibles los anticonceptivos gratuitos para todo aquel que lo desee. Oponiéndose a los anticonceptivos, la jerarquía católica está creando condiciones que obligan a mujeres desesperadas a abortar. Pero hay dos clases de aborto: el que siempre ha estado disponible para las hijas de las familias adineradas que tienen un "accidente," y el que está disponible para las mujeres campesinas pobres y de familias trabajadoras. Las primeras lo realizan tranquilamente en hospitales privados higiénicos y bien equipados, y las segundas en habitaciones miserables donde ancianas ignorantes con agujas sucias provocan dolor, lesiones y muerte horrible a un gran número de desafortunadas mujeres en India y en otros países.
Los verdaderos revolucionarios defienden los derechos de los pobres y oprimidos; defienden también la abolición de la pobreza y la explotación capitalista que hacen inevitables esos horrores. También defienden el derecho de una mujer a disponer de su cuerpo como lo desee, el uso científico de los anticonceptivos y una educación sexual adecuada para los jóvenes. La liberación de los prejuicios, la abolición de supersticiones religiosas y la hipocresía, son condiciones previas para conseguir una actitud realista sobre las relaciones naturales entre hombres y mujeres, sobre todo para los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Las actitudes hipócritas y reaccionarias están contribuyendo a la perpetuación de la pobreza, la esclavitud de la mujer y la extensión del sida con todos los horrores que conlleva. En el contexto de un país subdesarrollado como la India esta actitud es criminal.
Según la historia contada por los medios de comunicación controlada por las elites de real poder, la madre Teresa era una auténtica santa caminando sobre la superficie de la tierra que sanaba al enfermo, aliviaba al moribundo y cuidaba al pobre. Todo esto se producía en ese horrible mar de miseria humana que es Calcuta. El mito tiene sus orígenes principalmente en un documental de la BBC realizado en 1968 que se llama madre Teresa de Calcuta. Fue el primer ejemplo de un "milagro" presentado en televisión. El responsable de este documental fue Malcom Muggeridge, un conocido archi reaccionario tory y fanático católico. Su interés en extender el mito de la "santa" de Calcuta está perfectamente claro: Su comportamiento en el programa estaba caracterizado por la credulidad supersticiosa y el servilismo, algo completamente característico de este hombre muy conocido por su periodismo televisivo barato, aliñado y con galimatías seudo-científicas. No es imposible que se haya podido creer el fetiche, pero también pudo ocurrir que haya manipulado cínicamente el contenido de su documental. Después de todo, la madre Teresa siempre fue una astuta mujer de negocios y este reaccionario de Londres estaba predispuesto a creer en tal cosa. Pero el contenido de este primer documental fue seriamente desafiado por investigaciones posteriores. La beatificación de la madre Teresa se basa en un supuesto "milagro" sobre una campesina hindú, Mónika Besra, a quien aparentemente salvó de la muerte. Hay uno o dos casos más pero tienen un carácter tan dudoso que incluso los nuevos procedimientos del Vaticano tienen dificultades para aceptarlos. Uno de estos casos implica al inglés Norman Imms, un esquizofrénico paranoico que dice haberse curado de su enfermedad mental después de tener una visión de la madre Teresa. Los milagros que implican a enfermos mentales siempre han tenido un valor insignificante para el Vaticano y por lo tanto, no se puede considerar este caso como un "milagro serio." Así que nos centraremos en el caso de Monika Besra. En 1997, Mónika estaba gravemente enferma tanto que incluso su familia tuvo que vender la propiedad y gastarse todo el dinero en intentar curarla. Finalmente, fue admitida en un hospital local aparentemente agonizando con un quiste en el estómago del tamaño de un melón. Los médicos locales le diagnosticaron meningitis tuberculosa. Las medicinas no producían ningún resultado, pero las monjas encontraron un método más eficaz para tratar el problema: Le ataron al estómago un medallón de la madre Teresa con una cuerda de color negro y rezaron. A la mañana siguiente --si creemos a Malcom Muggeridge y a las monjas-- el quiste había desaparecido. Los médicos estaban incrédulos porque un tumor de ese tamaño no desaparece entre las cinco de la tarde y la una de la madrugada. También estaban escépticos porque la mujer no tenía fe en las monjas, ni en sus medallones y rezos por lo cual continuó tomando las medicinas. Sospecharon que era un fraude y dijeron simplemente que la mujer y las monjas no decían la verdad. ¿Porqué decir esa clase de mentiras? En el negocio de los milagros hay mucho dinero en juego. Sólo basta con ver a Lourdes! Un milagro puede ser muy útil para los negocios pues muchas personas buscan una cura para su enfermedad y eso significa más ventas, donativos e inversiones; en pocas palabras un milagro o dos no hace daño a nadie!
Es muy perjudicial predicar a los pobres y analfabetos que no necesitan medicinas y que lo único que les hace falta son "milagros" y oraciones. Esta falsa propaganda no ayuda a estas personas a escapar de su pobreza, enfermedad o ignorancia sino más bien todo lo contrario: les ata más a su esclavitud física y mental. Sumita Kumar, la portavoz de la madre Teresa, realmente no parecía vivir en la pobreza cuando apareció en el canal 4 de Londres para justificar sus obras sentada en una lujosa casa de Nueva Delhi. Está claro que ella no necesita "milagros" para resolver sus problemas y seguramente una breve ojeada a su cuenta bancaria lo confirmaría. Esa gente adinerada ven en personas como la madre Teresa y sus "milagros" algo muy conveniente porque convierte en algo innecesario subir los impuestos para mejorar las condiciones de los pobres.
Otras personas tienen una opinión muy diferente a la que tiene la madre Teresa. En un documental de 1994 del Canal 4 se desenmascaraban totalmente los mitos creados en el primer programa de Malcom Muggeridge. Se demostraba que la madre Teresa no estaba interesada en aliviar el dolor y sufrimiento humano, sino sólo en "salvar almas." Aunque hay disponibles muchos analgésicos hay que dejar a las personas agonizar con sufrimiento. Una mujer inglesa entrevistada que había sido gran admiradora de la madre Teresa declaro en el programa lo que vio con sus propios ojos: "Quedé conmocionada; eran considerados como almas y no como cuerpos. A las personas se las dejaba sufrir un dolor innecesario presumiblemente porque era bueno para el alma."
El papel de la religión en la historia del imperialismo y colonialismo está bien documentado históricamente. La dominación colonial de los pueblos en todas partes fue preparada y facilitada por la religión. El hombre español invadió América con la Biblia en una mano y la espada en la otra; asesino, robo la tierra y el oro a los nativos y a cambio les impuso la estupida religión católica. Algunos dirán que no fue un buen negocio pero llevar la cristiandad a esos pueblos tenía un objetivo claro: transformarlos en sujetos obedientes y sumisos para que aceptaran su condición. Hoy en día continúa la misma situación con el robo capitalista no solo de Estados Unidos sino también de empresas y bancos de España. La madre Teresa y sus hermanas han continuado inculcando este espíritu entre las capas oprimidas de la India y del mundo La sucesora de la madre Teresa, la hermana Nirmala, ha dicho que "la pobreza siempre existirá. Queremos que los pobres vean la pobreza de una forma 'correcta', que la acepten y crean que el Señor les recompensará." Si los pobres y trabajadores aceptaran tan falsa idea, entonces nunca lucharían contra los explotadores y no se organizarían en sindicatos o partidos políticos.
Así que mientras gente como la madre Teresa se presenta falsamente como ayudantes de los pobres en realidad sólo contribuyen a mantenerles prisioneros de este sistema capitalista que les explota, oprime y les mata. Un ejemplo nos ayuda a ilustrar esta situación: En 1983 explotó en la India una planta de la multinacional estadounidense Union Carbide que provocó muertes horribles y muchos heridos. La causa fue la política de la empresa para ahorrar en medidas de seguridad. Ante la tragedia, el comentario de la madre Teresa fue el siguiente: "Esto puede haber sido un accidente, es como un fuego que puede estallar en cualquier parte. Por eso es importante perdonar. El perdón nos ofrece un corazón limpio y las personas se sentirán cien veces mejor después de eso." En vez de organizar a los trabajadores para que lucharan contra la Union Carbide, las víctimas de este terrible crimen del capitalismo simplemente debían aceptarlo. Por supuesto que esto dejaba intactos los beneficios de Union Carbide y permitía a sus propietarios salir de la dificultad. Mientras tanto, las víctimas debían contentarse con recibir medallas de aluminio de Santa María y rezar asumiendo la responsabilidad de la tragedia por culpa de sus pecados. Las personas deben tener el derecho a elegir la religión que deseen o ninguna, pero lo que es objetable es extender entre los pobres y analfabetos la falsa idea de que se pueden curar con "milagros," oraciones o atándose al cuerpo medallones con cordeles negros. Incluso más cuestionable y peligroso es la falsa propagación de que el uso de anticonceptivos es "pecado" en países donde millones de personas están amenazadas por la pobreza, el hambre y el sida. Esta idea no contiene ni un átomo de progresista pues simplemente es reaccionaria y dirigida contra los intereses de los sectores más pobres y vulnerables de la sociedad. Si dejamos a un lado estos elementos y la esencia reaccionaria de la madre Teresa --y otras como ella-- se podría resumir lo siguiente: es una idea que anima a dejar intacto el orden social existente; a dejar que terratenientes, capitalistas, prestamistas y a otros opresores en posesión de poder y privilegios, e induce a los pobres a buscar "un futuro feliz más allá de la muerte." El carácter reaccionario y la filosofía de la madre Teresa y de sus "obras" se gano el apoyo entusiasta de la clase dominante, especialmente de sus representantes más repugnantes. La madre Teresa tenía estrechas relaciones con damitas burguesas de todo tipo, con regímenes de ultra derecha, con monarquías, dictaduras y no solo con diabólicos personajes como Ronald Reagan y Robert Maxwell, sino también con diablos como "papa doc" Duvalier, el sangriento dictador de Haití. Qué importa si son ladrones, dictadores o incluso asesinos, lo importante es que son ricos! Todo esto también se puede aplicar a su buen amigo Karol Wojtyla, que también lucho durante toda su vida por las causas más reaccionarias y logro conseguir los aplausos de los ricos y poderosos de este mundo. Este empedernido reaccionario tenia razones muy particulares para promover santos y "milagros" como el de la madre Teresa. La superstición siempre ha estado presente en los escondrijos más oscuros de la conciencia humana desde la edad de piedra hasta la actualidad. Todos los maravillosos descubrimientos de la ciencia no han conseguido sacar estos viejos prejuicios de la mente humana. No sólo en las chabolas de Calcuta sino también en los apartamentos y casas de lujo en California y Londres, e incluso en las bibliotecas Universitarias, la religión y el misticismo siguen vivos. Mientras tanto, la religión organizada está pasando malos tiempos especialmente en los países capitalistas desarrollados. En Europa cada vez menos personas van a la iglesia; en la España católica la iglesia tiene serias dificultades para encontrar jóvenes dispuestos a ser sacerdotes; en Francia el número de astrólogos profesionales excede al de curas católicos; en Estados Unidos la iglesia católica corrupta y podrida está balanceándose debido a los escándalos sexuales de curas maricones y pedofilos. La crisis no se limita a la iglesia católica. La iglesia anglicana también está tambaleándose por la designación de un obispo que se declara públicamente homosexual. Igual que en el período de decadencia del imperio romano, hoy muchas personas ya no creen en los viejos dioses y en su lugar hay un número cada vez mayor de sectas procedentes de oriente. Estas sectas muestran cierta vitalidad que le falta a la cristiandad occidental; sus credos místicos apelan al paladar hastiado de gente que no sufre privación material, pero sienten que sus vidas están vacías y sin significado en un infinito monótono de trabajo, esfuerzo, pobreza cultural y vacío espiritual. La alienación y la egolatría han convertido a la sociedad occidental "civilizada" en una pesadilla del crimen, racismo, violencia e inseguridad en donde un número cada vez mayor de personas se cuestionan el valor de la vida misma. Ya no miran hacia las iglesias tradicionales en busca de salvación y socorro. La religión organizada en países como Inglaterra está marchitándose; la actitud de la mayoría de la gente ante los escándalos que afectan a las iglesias se parece a las que tenían sus antepasados en el siglo XIV durante el período de declive del feudalismo: cinismo, indiferencia y desprecio. Como militante religioso reaccionario, Karol Wojtyla no tenia intención de abandonar su siniestra lucha.
Para nuestra suerte, carecía de los crueles métodos que utilizaron sus antepasados: fuego, horca, tortura y otras cosas por el estilo que formaban parte del arsenal de la inquisición. La superstición es un arma útil. Esto explica la firme determinación que mostró este Papa cuando se trataba de fabricar santos. Pero no sólo se trata de cantidad. El Papa Juan Pablo II está también muy preocupado por la calidad. No todo el mundo reúne las cualidades necesarias para ser santo. El Papa estudiaba la lista con mucho cuidado, atención y desechaba a candidatos que no reunían las cualidades necesarias. Los futuros santos deben tener impecables referencias de derechas.
El Arzobispo Oscar Arnulfo Romero de El Salvador, que fue un hombre progresista brutalmente asesinado por los escuadrones de la muerte del gobierno creados por la CIA, y cuyo nombre ha sido repetidamente presentado por los católicos para santo, ha sido rechazado sin ningún tipo de ceremonia. Los santos modernos deben ser de derechas. No se puede aplicar la santidad a nadie de izquierdas. Por otro lado, el Papa Pío XII amigo de Hitler y Mussolini que guardó un profundo silencio cómplice ante el holocausto bien documentado y que ayudó a numerosos criminales nazi a escapar hacia América después de la segunda guerra mundial, estaba en uno de los lugares más altos de la lista de los candidatos a santos de Karol Wojtyla. Lo mismo ocurría con el fundador de la mafia católica de derechas representada en el Opus Dei y su creador Escrivá de Balaguer, que también fue un activo colaborador del dictador fascista Francisco Franco. La agenda oculta de este Papa fue muy clara. Quería reforzar la reacción de derechas en todas partes presentando a estos canallas reaccionarios como candidatos a santos de primera fila. Sin lugar a dudas él también esperaba ocupar uno de los primeros lugares. Pero hay otra importante razón para el entusiasmo de Karol Wojtyla en la manufacturacion de santos. El declive de la religión organizada en occidente representa un papel en la iglesia análogo al que juega la superproducción en los mercados mundiales. Si en Europa desciende el poder adquisitivo hay que buscar otro lugar para expandir el mercado. Hay que encontrar un mercado emergente para la religión! Este mercado emergente existe en los países de América. En esa zona del mundo la pobreza y la ignorancia son tan inmensas que lleva a las personas a la desesperación. El mensaje de la iglesia que promete a los pobres de este mundo "un paraíso en la otra vida" representa el papel de droga poderosa y más atractiva por que cuesta menos que otras drogas que se venden en las calles, están disponibles de forma gratuita en muchos lugares y no es ilegal. Para muchas personas en lo que por alguna u otra razón se conoce como el "mundo en vías de desarrollo" la cristiandad tiene un componente exótico como ocurre en Europa con los cultos religiosos importados de oriente. Aquí también se aplican las leyes del comercio global pues hay un intercambio de importaciones entre el "tercer mundo" y el "primer mundo" normalmente con desventaja para el primero. La importación de cultos alocados a occidente afecta la salud mental de un minúsculo puñado de excéntricos, pero la importación de la cristiandad a América supone la ruina para pueblos enteros que ven saqueada y robada no sólo su riqueza, sino también su alma, tradiciones y culturas. El Papa Juan Pablo II fue un astuto hombre de negocios que mantuvo un ojo avizor en estos mercados emergentes y para asegurar que la iglesia en Roma mantuviera su cuota de mercado (existe competencia con rivales como el Islam y los evangelistas protestantes) acelero la producción de santos en los lugares mencionados. El procedimiento sería el siguiente: El Papa planifica la visita a un determinado país de América; antes de salir en su viaje los burócratas del Vaticano le informan de que en el país x hay un tal o cual persona que reúne el criterio para la beatificación (de derechas, reaccionario, contrario a los anticonceptivos, etc.); al llegar o poco antes de salir el Pontífice anuncia ante una multitud entusiasta que va a realizar un santificado. Esa es la forma a través de la cual intenta influir en millones de pobres para que se unan a su religión. No solo es el número de santos lo que ha aumentado sino también el ala más reaccionaria del Vaticano que estaba encabezada por Karol Wojtyla, que engaño a muchas personas para que se doblegaran, al mismo tiempo que impulso una ideología reaccionaria que esconde elementos fascistas. Estas maniobras tienen un carácter completamente cínico y muchos católicos honrados lo pueden ver. ¿Cómo explicar que se hayan hecho más santos en la última época que en los dos mil años anteriores? Desde que ese Papa llegó al Vaticano este mundo no se convertio en un lugar más santo sino más bien ha ocurrido lo contrario. Los niveles de vida de las masas se han reducido, la pobreza ha aumentado, hay una guerra tras otra, hay más corrupción e inmoralidad y más crimen. La causa de esta catástrofe humana es el sistema capitalista que el Vaticano representado por los Papas defienden.
Jesús de Nazaret vivía y trabajaba entre los pobres y sus seguidores le entregaban bienes a condición de unirse al movimiento de liberación que él lideraba. Hoy muchos católicos, particularmente en América, están luchando contra la injusticia, la opresión y el crimen. Quieren defender los derechos e intereses de los campesinos pobres y trabajadores, mientras los príncipes de la iglesia hace mucho tiempo que abandonaron el credo de los primeros cristianos, se han unido a los ricos y han entregado la iglesia a los mismos prestamistas que Jesús echó del templo. Predican la obediencia y el servilismo a los pobres para así garantizar la continuación de este sistema de injusticia, opresión y crimen. El "consuelo" que ofrece a las víctimas de este sistema es que un pobre debe esperar la muerte para llegar al reino de dios. De ellos se puede decir: Te pedí pan y me diste una piedra. Pero nosotros debemos decir: Unámonos para luchar contra la explotación, la opresión y el crimen. Que la clase trabajadora tome el poder y ponga fin al dominio espiritual y material del capitalismo. Construyamos un verdadero paraíso de dios en este mundo imitando el ejemplo de Jesucristo.
Publicaciones La Verdad (2006)
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